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Alina Martínez · existir consciente Agendar

Cómo es el proceso

El trabajo parte de ti y de lo que quieres comprender o cambiar, y es colaborativo. Consiste en crear las condiciones para que puedas observarte con más claridad y ampliar tus posibilidades de elección.

Esta página describe cómo se trabaja. Qué es el coaching terapéutico explica qué es el enfoque y hasta dónde llega.

Quién decide qué se trabaja

Las decisiones sobre tu vida siguen siendo tuyas. El proceso parte de lo que quieres comprender o cambiar, y trabaja para que puedas ver mejor tus opciones, evaluar qué necesitas y desarrollar respuestas más útiles.

Aquí no se reparten instrucciones sobre cómo vivir. Lo que se construye es el criterio con el que vas a decidir.

Las cuatro fases

  1. Entender

    Delimitamos qué está ocurriendo y formulamos una hipótesis de trabajo. Describir el problema no alcanza: buscamos identificar qué lo desencadena, qué lo mantiene y en qué contextos aparece. Eso permite pasar de una sensación general de que algo no funciona a un problema que se puede observar.

  2. Observar

    Identificamos cómo se relacionan pensamientos, emociones, sensaciones y conductas en situaciones concretas. Esta observación detecta patrones que pasan desapercibidos cuando solo se mira el resultado final. La idea es entender la secuencia que conduce a algo, sin juzgar lo que haces.

  3. Experimentar

    Probamos alternativas de manera deliberada y, cuando es útil, con ejercicios o experimentos conductuales. Se trata de obtener información de la experiencia: qué ocurre cuando respondes de otra manera, qué obstáculos aparecen y qué habilidades hacen falta. La meta es aprender qué funciona, no hacerlo perfecto.

  4. Integrar

    Convertimos los aprendizajes en herramientas que puedas usar fuera de la sesión. Revisamos avances, dificultades y situaciones inesperadas, y ajustamos la estrategia cuando hace falta. El objetivo final es que aumente tu capacidad de observar, decidir y actuar por tu cuenta.

Las fases se nombran en orden porque el trabajo avanza así, aunque en la práctica se vuelve a las anteriores todo el tiempo. Un experimento que no sale como se esperaba manda de vuelta a observar, y eso también es parte del proceso.

Qué puede incluir

Según el objetivo: análisis funcional de situaciones, identificación de patrones cognitivos y conductuales, observación de antecedentes y consecuencias, autorregistros, revisión de hábitos, entrenamiento de habilidades, experimentación conductual y ejercicios entre sesiones.

Qué requiere de ti

No necesitas llegar sabiendo exactamente qué quieres cambiar. Sí necesitas cierta disposición para explorarlo: curiosidad para observarte con honestidad, apertura para cuestionar ideas que llevas tiempo dando por ciertas, y participación activa.

Buena parte del trabajo ocurre fuera de los cincuenta minutos. Lo que se ve en sesión cobra sentido cuando se traslada a la vida diaria: observar qué sucede, probar respuestas distintas, revisar qué funcionó y qué no. Sin hacerlo perfecto; con disposición a experimentar y ajustar.

Qué se suele notar primero

No hay una secuencia idéntica para todas las personas, y uno de los primeros cambios suele ser empezar a observarse con más claridad. Situaciones que antes parecían "así soy yo" empiezan a verse como patrones: formas concretas de interpretar, reaccionar, evitar o exigirse.

También puede aparecer algo valioso: un espacio pequeño entre lo que ocurre y la respuesta automática. Ese espacio permite notar "esto es lo que suelo hacer" antes de hacerlo.

El cambio no siempre se siente como "ya no me pasa". A veces empieza como "me sigue pasando, y ahora entiendo qué ocurre y puedo responder de otra manera".

Qué no se promete

Que dejes de sentir ansiedad, miedo, frustración, culpa o tristeza. Son experiencias humanas que cumplen funciones y que no siempre hay que eliminar. Cuando una emoción está interfiriendo con tu vida, el trabajo puede ser aprender a regularla mejor y modificar lo que la mantiene.

Tampoco se promete que las circunstancias externas cambien, ni resultados idénticos para todas las personas, ni un número determinado de sesiones para resolver algo.

La primera sesión tiene su propia lógica y conviene saber qué esperar: qué pasa en la primera sesión.

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