el proceso
Qué pasa en la primera sesión
Es sobre todo un espacio para entender qué está pasando. Exploramos qué te trae, qué has intentado hasta ahora, qué situaciones se repiten y qué impacto tienen en tu vida.
Ir más allá del problema tal como llega
Buena parte de la sesión es mirar debajo de la primera formulación. Alguien puede llegar diciendo "no sé tomar decisiones", y al explorar aparece una combinación de sobreanálisis, miedo a equivocarse, necesidad de certeza y dificultad para tolerar las consecuencias de elegir. Son cuatro cosas distintas y se trabajan distinto.
De ahí sale una hipótesis de trabajo: qué está ocurriendo, qué podría estar influyéndolo y qué tendría sentido trabajar.
Qué no pasa
No se llega con una conclusión predeterminada ni se sale con una lista de consejos. Tampoco hay una batería de preguntas estandarizadas que haya que completar.
"¿Y si no sé qué decir?"
No hace falta llegar con un discurso preparado ni tener claro el problema. Parte del trabajo de esta sesión es precisamente ayudarte a ordenar lo que está pasando, y eso es más fácil de hacer en voz alta y con alguien preguntando.
También la evalúas tú
La primera sesión sirve para que valores si este enfoque y esta forma de trabajo tienen sentido para lo que buscas. No hace falta que te comprometas con un proceso antes de saber cómo se siente.
Si al terminar concluyes que necesitas otra cosa, eso también es un resultado útil, y cuando corresponde se orienta hacia dónde buscarla.
Sesión individual en línea, de aproximadamente 50 minutos.