Temas
Estos son los patrones que aparecen con más frecuencia. Rara vez vienen solos: quien se exige de más suele también sobrepensar, y quien sobrepiensa suele posponer.
Todos se trabajan dentro del mismo proceso: qué es el coaching terapéutico explica en qué consiste y hasta dónde llega.
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Autoexigencia y perfeccionismo
Te exiges un estándar que no le pedirías a nadie más. Terminas algo y en lugar de alivio aparece lo siguiente, o la lista de lo que pudo quedar mejor. Descansar cuesta trabajo, y cuando por fin descansas aparece la culpa.
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Decisiones y cambios
Llevas meses con la misma decisión abierta y cada vez que la retomas llegas al mismo punto. O algo ya cambió —el trabajo, la ciudad, una relación, una etapa— y te das cuenta de que los criterios con los que decidías antes dejaron de servirte.
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Límites y relaciones
Dices que sí cuando querías decir que no, y lo notas en el momento exacto en que ya lo dijiste. Después vienen las horas de darle vueltas a cómo pudiste haberlo dicho. Cuando por fin pones el límite, la culpa aparece antes que el alivio.
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Procrastinación y evitación
Esa tarea lleva semanas moviéndose de día en tu lista. Empiezas por lo fácil y lo importante sigue ahí. Y cada día que pasa cuesta un poco más empezar, porque ahora también está la molestia de no haber empezado antes.
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Sobrepensar y rumiación
Repasas la misma conversación a las once de la noche buscando la frase exacta que debiste decir. Pospones una decisión hasta estar seguro, y la seguridad no llega. Se siente como estar analizando, y al final de la hora no tienes ninguna conclusión que no tuvieras antes.